viernes, 25 de enero de 2013

Alguien ha visto el certificado de defuncion de #SorMaria ?


“De absoluta locura” ha calificado el letrado defensor de la religiosa sor María, imputada en dos casos de supuestos niños robados, las especulaciones que se han vertido sobre el “falso fallecimiento” el martes en Madrid de la monja leonesa. José María Calero confirma que “sor María está enterrada y más que enterrada”.
Calero asegura que la religiosa “murió de una infección pulmonar, dolencia que tenía desde hace tiempo y de la que empeoró recientemente”. Sor María, de 87 años, que estaba "muy enferma" según estas  fuentes, alegó "motivos de salud" para no comparecer ante el juez el pasado 18 de enero como imputada tras la denuncia presentada por Purificación Betegón, por la presunta desaparición de dos mellizas que ésta alumbró en la Clínica de Santa Cristina en 1981.
El letrado aclara que “el viernes presenté un escrito en el juzgado informando que no podía declarar por esta causa. Y cuatro días después ha fallecido: ¿Dónde esta la extrañeza de que una persona de su edad muera de una enfermedad crónica que padecía? Me parece una atrocidad tremenda todo lo que se está diciendo. Esta mañana me llamaban de un programa, que querían visitar la tumba y cerciorarse de que era ella. Increíble, pero así es”.
Este abogado manchego se encargó de la defensa de sor María a petición de su hermana, sor Cristina Calero, también religiosa de la Caridad, y persona de toda confianza de la primera. De hecho, la hermana del letrado acompañó a la polémica religiosa en su lecho de muerte. “¿Cómo no voy a saber yo si ha muerto o no, si mi hermana ha estado con ella todo el tiempo?”. La hermana del letrado es la religiosa que habitualmente la acompañaba a los juzgados y ha estado en todo momento al cuidado de ella.
Certificado de defunción
José María Calero se encontraba fuera de España cuando murió la religiosa. “Yo estaba trabajando en Suiza cuando mi hermana me pasó el mensaje de que había fallecido. Hasta ahí todo normal. Esta mañana, cuando llegué a Barajas y me he enterado del revuelo que se ha montado con la muerte de mi defendida, no daba crédito”.
Según confirma el abogado a este diario, en la mañana de ayer se personó ante el titular del Juzgado de Instrucción número 50 de Madrid, que instruye el caso de la desaparición de las dos gemelas. “Al fallecer sor María, se archivan las causas -asegura-. También le dije al juez que le presentaría el certificado de defunción en persona. Me ha dicho que se lo envíe por escrito, sin más, como con cualquier otra persona”.
El secreto que se lleva sor María
El fiscal, sin embargo, mantiene que “la investigación sigue abierta", por si hubiera más personas imputadas en los hechos. En caso de que no fuera así, el caso debería ser archivado según lo dispuesto en la ley de enjuiciamiento criminal. De esta manera, la monja más polémica de San Vicente de Paúl ha fallecido sin dar respuesta a las preguntas que tantas madres se hacen sobre sus “niños robados".
Su fallecimiento deja cuatro casos abiertos en los que aparece su nombre y muchos más sin resolver. Por eso, las asociaciones de víctimas de las tramas de robo de niños que operaron en España en la dictadura y primeros años de democracia lanzan un llamamiento: "La muerte de la religiosa evidencia que es una prioridad esclarecer lo que pasó. Si queremos una investigación justa, el procedimiento debe ser lo más rápido posible porque el tiempo va en nuestra contra", afirma Mar Soriano desde la Plataforma de Bebés Robados. Las víctimas inciden además en que la monja no era la única responsable. "Está claro que no operaba sola. Las actas de defunción de los niños las firmaban los médicos, no las religiosas. Ella trabajaba oficialmente como asistente social en el hospital de Santa Cristina, lo que demuestra lo institucionalizada que estaba su práctica".

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