viernes, 25 de enero de 2013

Dicen que falleció la monja acusada de robar bebés en Madrid


Sor María, imputada por secuestros de niños durante el franquismo, murió a los 87 años. Aunque estaba en pleno proceso judicial, las causas fueron archivadas
Crédito foto: EFE

La monja española María Gómez Valbuena, “Sor María”, la primera persona imputada por robos de bebés en España durante el gobierno de facto de Francisco Franco y en los primeros años de la democracia, murió en Madrid en una época en la que se encontraba en pleno proceso judicial.

La mujer estaba siendo juzgada por su supuesta implicación en tres casos de niños robados en España y falleció el martes pasado a los 87 años, según confirmaron fuentes del convento de las Hijas de la Caridad de San Vicente Paúl, donde vivía.

El proceso de Gómez Valbuena se enmarca en una amplia investigación judicial sobrenumerosas denuncias en toda España de robos de bebés décadas atrás. En algunos casos, los progenitores lograron encontrar a sus hijos.

En los juzgados madrileños había al menos tres causas abiertas contra la monja, dos en las que figuraba como única acusada y una tercera en la que estaba imputada junto a una doctora, dijeron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

La muerte de la monja acarreará el archivo provisional de las dos causas en las que figuraba como única imputada, según dichas fuentes.

“Sor María” había alegado “motivos de salud” para no comparecer ante el juez el pasado 18 de enero por la desaparición de dos mellizas en 1981.

La religiosa ya había sido citada a declarar el 12 de abril de 2012 por la denuncia de María Luisa Torres, quien acusó a la religiosa de haberle arrebatado a su hija en 1982, siendo ésa la primera denuncia de la causa de “niños robados” que llegó a un juzgado en España.

María Luisa Torres, quien se reencontró con su hija Pilar en 2011 tras confirmarse su relación biológica por unas pruebas de ADN, ratificó ante el juez que “Sor María” le quitó la niña por considerarla una “adúltera” porque no estaba casada con el padre de la pequeña.

Días después, en una carta abierta a medios de comunicación, la monja rechazó las acusaciones y dijo que le “repugnaba” separar a un recién nacido de su madre.

La Justicia española investiga numerosos denuncias de robo de recién nacidos en distintos hospitales del país durante ese período y citó a médicos y personal sanitario a declarar como testigos.

Varios médicos confirmaron que la monja fallecida era la única responsable de las adopciones y que tenía un poder omnímodo para entrar y salir de la zona de las incubadoras donde estaban los recién nacidos.

Las asociaciones de afectados por la causa de los niños robados afirmaron que la muerte de sor María “es una zancadilla en el camino” e instan a la Justicia a investigar los casos con más celeridad para juzgar a todos los culpables, ya que creen que hay “más sor Marías”.

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